Si bien es ideal que antes de ingresar a una compañía puedas entender cómo es la cultura de la misma para saber si se adapta a tu forma de trabajar, muchas veces podés encontrarte con ambientes complicados o distinto a lo que imaginabas. Quizás ya estabas en la empresa y todo venía bien pero un cambio en la dirección de la misma hizo que se sintiera incertidumbre y el ambiente se calendara.
Con estos 3 consejos te ayudamos a recuperar o encontrar el equilibro para generar un entorno de trabajo agradable.
- Sé honesto/a: Expresá lo que sentís con tus pares y superiores para manifestar tus emociones de forma inteligente. Si no lo hacés, es probable que acumules sensaciones negativas y que termines optando por irte o trabajar con más desgano ante la falta de estabilidad. Es ideal hacerlo cuando todavía creas que se pueden mejorar las cosas, para plantarte de manera clara, sin estallidos ni enojos.
- Buscá generar acuerdos: Ponete en sintonía con tus compañeros/as para, entre todos/as, buscar formas de trabajar mejor. Negociá siguiendo el concepto Harvard (win win) para que todos/as queden satisfechos.
- Involucrá: Hacé participes a todos/as los que creas conveniente en la búsqueda de herramientas y formas que traigan consenso y un mejor ambiente. Siempre habrá gente más reticente a la que tendrás que motivar más, pero los resultados te dejarán muy conforme.