El Ceremonial y Protocolo es un conjunto de técnicas que puede facilitarnos el día a día. Entonces, ¿por qué no aplicarlas en el trabajo?
Lejos de ser una disciplina para presumir, el Ceremonial y Protocolo sirve para reconocer las jerarquías y es una buena guía para mejorar la forma en la que nos conducimos con los demás. Trata sobre las buenas costumbres y ciertamente contribuye a elevar la imagen que los demás tienen de nosotros.
1- Si de buenos modales se trata, no olvides nunca las fórmulas de cortesía: “buenos días”, “permiso”, “gracias” y “por favor”.
2- Frente a una autoridad, recuerda siempre que su jerarquía es mayor. Por eso es importante que utilices un tratamiento adecuado: “Señor” o “Señora” acompañado del cargo que ocupa hará que transmitas el respeto que sientes hacia la otra persona.
3- Las personas de mayor jerarquía tienen prioridad. Ellas indican cómo y cuándo ingresar a un lugar, o cuándo tomar asiento. Si ingresan juntos a un lugar, cédeles el paso.
4- Si tienes que presentar a dos personas que no se conocen, introduce primero al de mayor rango.
5- Cuando estás al frente de una reunión, tú eres el anfitrión. Ten en cuenta que los demás estarán esperando tus indicaciones para actuar. Durante la presentación dirige tu mirada a los principales directivos sin perder de vista a los demás participantes. Cuando cedas la palabra menciona primero el cargo en la compañía y luego el nombre de orador.
6- Si tu puesto implica contacto directo con clientes o proveedores, tienes una gran responsabilidad: la primera impresión de la marca depende de ti. Saluda con respeto, toma el recado, resuelve las inquietudes de la otra parte, y si te comprometes a buscar información o devolver un llamado más tarde, cumple con tu palabra.