En el mundo del talento tech, una búsqueda que se extiende demasiado en el tiempo suele ser síntoma de algo más profundo que simplemente "no encontrar al candidato adecuado". Eso fue lo que nos encontramos cuando una compañía nos contactó, frustrada, tras varios intentos fallidos de contratar a un Data Engineer para su equipo.
Desde el primer contacto notamos que había una desconexión entre lo que buscaban y lo que estaban ofreciendo. Querían un perfil Senior, con capacidad para tomar decisiones, liderar procesos y aportar una mirada estratégica al manejo de datos… pero el salario que estaban proponiendo era competitivo únicamente para un perfil Semi Senior. Esta diferencia era uno de los principales factores que estaban trabando la búsqueda, y al no identificarlo, desperdiciaban mucho tiempo en entrevistas que no prosperaban.
Nuestro primer paso fue sentarnos con el equipo de talento y los líderes del área técnica para repensar el perfil. No solo ajustamos las expectativas salariales a la realidad del mercado, sino que también los acompañamos en un proceso más profundo: entender qué tipo de aporte real esperaban del nuevo Data Engineer. ¿Qué debía poder resolver? ¿En qué decisiones querían que participara? ¿Qué desafíos del negocio impactaría directamente su trabajo?
Este trabajo conjunto nos permitió refinar el perfil más allá del título del rol o las tecnologías requeridas. La empresa no necesitaba simplemente un técnico que "hiciera dashboards". Necesitaban alguien que pudiera pensar en términos de negocio, analizar procesos, proponer mejoras basadas en datos y acompañar una transformación interna en su forma de tomar decisiones.
Una vez que tuvimos claridad sobre el perfil, nos enfocamos en identificar a las personas adecuadas para el rol. Pero acá apareció el segundo desafío: muchos candidatos con muy buenas credenciales técnicas no lograban, sin embargo, transmitir con claridad cómo su experiencia previa aportaba valor o qué problemas habían ayudado a resolver concretamente en sus trabajos anteriores.
A menudo pasa que profesionales con sólida trayectoria no saben cómo "vender" su recorrido. Hablan de tareas, herramientas y responsabilidades, pero no lo conectan con su impacto en el negocio. Por eso, asumimos un rol activo también del lado de los candidatos: los invitamos a preparar su presentación personal poniendo foco en resultados y valor agregado al negocio en experiencias anteriores.
Gracias a este enfoque logramos cerrar la posición en pocas semanas desde el relanzamiento de la búsqueda. La persona elegida no sólo cumplía con los requisitos técnicos, sino que además trajo una mirada estratégica y proactiva que hoy está generando un impacto real en el negocio.
Esta experiencia nos reafirma algo que vemos constantemente en nuestro trabajo: contratar talento no se trata solo de encontrar un perfil técnico que “dé con los requisitos”, sino de lograr un match real entre lo que la compañía necesita resolver y lo que la persona puede y quiere aportar.
¿Necesitas contratar talento y están trabados con alguna búsqueda? Contactanos a [email protected] y conversemos, destrabemos juntos ese perfil que querés sumar a tu equipo, escalá tu equipo sin fronteras!