Sabemos que el estrés es la reacción fisiológica ante una situación amenazante que nos prepara para la huída o defensa. Este tipo de estrés es llamado agudo y es esencial para la supervivencia. También sabemos que si dicha reacción se cronifica, deja de ser funcional y produce alteraciones tanto fisiológicas como psicológicas que perjudican nuestra salud y rendimiento.
¿Cómo saber cuando el estrés ya se salió de control o dejó de ser una reacción adaptativa?
Los signos o síntomas dependerán de cada persona y su individualidad. En general, a nivel físico, los primeros cambios que se observan son en la digestión y en el sueño, también puede ser agotamiento físico o falta de aire. A nivel emocional, se acrecienta la irritabilidad, el miedo o la ansiedad por ejemplo.
¿Qué hacer si estamos, o pensamos que estamos, bajo estrés crónico? A los fines prácticos podemos pensar en dos grupos principales de abordaje:
-Diagnóstico y tratamiento médico, abordando la sintomatología específica.
-Actividad física como algún deporte, danza o caminar. Relaja y bajala tensión en general.
-Trabajar sobre nuestros pensamientos o cogniciones y sobre nuestras emociones para identificar qué nos lleva a interpretar como amenazantes determinadas situaciones. La modificación de determinados pensamientos puede llevar a modificar nuestras emociones para que dejen de ser negativas.
-Podemos idear nuevas acciones a fin de adquirir los recursos que consideramos que no tenemos para afrontar de manera exitosa las situaciones que nos generan alerta. Esto puede conllevar la revisión de nuestras metas y prioridades, el reconocimiento de nuestros propios límites, la necesidad de reforzar nuestro management emocional, de desarrollar más espacios de disfrute personal o de interacción social.
Parael abordaje de los pensamientos, emociones y conductas podemos recurrir a disciplinas como la psicología y el Coaching por ejemplo.
-La práctica de diversas técnicas para aquietar la mente e inducir estados de relajación, como lo son el yoga y la meditación.
También es importante tener en cuenta al arte con sus múltiples expresiones. Las manualidades, las actividades creativas activan el hemisferio derecho del cerebro dando lugar a la intuición, a la creatividad y al pensamiento holístico. Esto permite dejar de lado, aunque sea por un momento, los pensamientos intrusivos preocupantes y el paso del tiempo. Produce serenidad, paz y posibilita la apertura a nuevas ideas que pueden aportar soluciones o enfoques alternativos para nuestras situaciones estresantes.