Estrés ¿Aliado o enemigo?


Estrés ¿Aliado o enemigo? - Gabriela Lujan

¿Quién puede decir que nunca estuvo estresado? El 43%  de los adultos está afectado por síntomas adversos del estrés, más del  75% de las consultas médicas son causadas por estrés. Parece ser que el  estrés es algo habitual en nuestro mundo cambiante, dinámico, lleno de exigencias e incertidumbres. ¿Pero sabemos qué es?

Desde el punto de vista adaptativo, es una reacción fisiológica natural como respuesta ante una situación amenazante, reacción importante para la supervivencia que nos prepara para la lucha o la huida.  Es una respuesta instintiva donde se tiende a actuar sin pensar. A nivel físico surgen cambios como, por ejemplo, la sangre se concentra en los músculos mayores,  aumenta la frecuencia cardíaca y  la respiratoria.

Si esta reacción se mantiene en el tiempo o se desencadena frecuentemente, lleva a un estrés crónico lo que deja de ser funcional y genera desgaste físico produciendo alteraciones tanto fisiológicas ( fatiga, pérdida de memoria y de concentración, malestar muscular o digestivo por ejemplo) como psicológicas (irritabilidad, miedo, desesperanza entre otras). Dichas alteraciones dificultan nuestra capacidad de razonar, de decidir y, por lo tanto, de desempeñarnos efectivamente en los diversos ámbitos de nuestra vida.

A diferencia del resto de los animales, los humanos tenemos dos puntos importantes para tener en cuenta:

1- La percepción subjetiva del peligro 

¿Qué es peligroso o amenazante para mí? Para cada persona puede ser una situación diferente: Las exigencias del trabajo, los mandatos sociales,  las manifestaciones, la inseguridad, hacer muchas cosas a la vez,  imaginar lo malo que puede pasarnos, etc.  Lo amenazante no es la situación en sí,  nosotros percibimos como amenazante un hecho frente al cual consideramos que no tenemos la capacidad ni los recursos personales para hacerle frente y resolverlo.

2- El pensamiento rumiante

ese que persiste en nuestra cabeza aún cuando la situación estresante haya finalizado, lo que hace que para nosotros la amenaza siga  presente.

Identificar si estamos viviendo en estado de estrés permanente, o si vamos camino a ello, puede servirnos para evitar enfermarnos y / o para reflexionar a fin de mejorar y superarnos: ¿Qué tengo que modificar, adquirir o desarrollar para resolver efectivamente las situaciones que se me presentan? Esto conlleva un trabajo de auto-conocimiento y de desarrollo personal, dejar de ser víctimas para ser protagonistas en nuestra vida.

Gabriela Lujan

Es Licenciada en Psicología y Magister en Coaching y Cambio Organizacional. Trabaja desde hace más de 15 años con personas, equipos y organizaciones en el desarrollo del talento humano. Con vasta experiencia en psicología clínica, docencia, selección y evaluación de personal, capacitación y coaching.

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