Mantener la cabeza fría y tomar decisiones que favorezcan el crecimiento –o supervivencia– del negocio en momentos de crisis, hoy, es un desafío. La transformaciones digitales, los cambios permanentes y el manejo de la incertidumbre son moneda corriente en la actualidad.
Aunque algunas empresas se adaptan e incluso crecen mientras que otras desaparecen o apenas sobreviven. En el momento en que algunas marcas logran conquistar seguidores que se ven reflejados por sus valores, otras pierden credibilidad y relevancia. ¿Cómo hacer para que una empresa sobreviva independientemente de su tamaño?
Directores, gerentes y ejecutivos en reiteradas ocasiones me consultan sobre este tema y estas ideas de personas reconocidas me resultan inspiradoras: La conservación como clave para la supervivencia Humberto Maturana, biólogo y filósofo chileno, entiende que los organismos vivos se van modificando para adaptarse y sobrevivir; lo mismo ocurre con las empresas que necesitan adaptarse para perdurar en un ambiente cada vez más globalizado y competitivo.
Pero, pensar el cambio en sí mismo puede resultar muy agobiante ya que puede llevar a perder la propia identidad y hasta incluso a la desaparición. Por ello las que logran sobrevivir y perdurar en el tiempo son aquellas que han sabido adaptarse a los cambios sin perder su idiosincrasia.
Hay que mirar hacia el interior de la organización y distinguir aspectos de la cultura, esto resulta vital. Por ejemplo, pensar en: ¿cuáles son las características, atributos, valores que le dan identidad a tu empresa? ¿qué es lo mejor que tienen?
¿En qué invertir tiempo y recursos?
Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon, hace hincapié en aquellos atributos que permanecen estables en el tiempo. Entre la innumerable cantidad de factores que van cambiando, ciertas características permanecen inalterables; tomando Uber como ejemplo, las personas siempre van a buscar costos competitivos para viajar y querer llegar en el menor tiempo posible. Esto brinda claridad y visión estratégica y nos invita a construir una estrategia de negocios, de forma viable y llevadera, invirtiendo recursos en aquellas cosas que permanecen en el tiempo y realmente valen la pena.
Otro punto clave es mirar hacia el exterior de la organización, por ejemplo: ¿cómo la perciben tus clientes? ¿cómo te gustaría que fuera percibida?. Marca Empleadora alineada a la cultura de tu organización La cultura interna de una organización no siempre es similar a la percepción externa que se tiene de la misma.
Cuando la brecha es muy amplia, la gente se vuelve escéptica y atraer clientes y colaboradores resulta cada vez más desafiante. La Marca Empleadora -o Employer Branding- está relacionada con cómo es la empresa como empleador. Es decir cómo es percibida no sólo por los clientes sino también por los colaboradores y potenciales colaboradores. Las compañías inteligentes y que logran sobrevivir piensan todo el tiempo en cómo consolidar su Marca Empleadora; crean lazos y experiencias relevantes aún en momentos de crisis.
Para analizar estratégicamente y tomar decisiones alineadas a tu negocio, te invito a que te preguntes y respondas:
1- ¿Cuáles son las características de tu negocio que van a permanecer estables en tu organización de acá a los próximos 10 años?
2- ¿Qué es lo que tus clientes te van a seguir pidiendo aunque el contexto cambie?
3- ¿Por qué alguien elige consumir tu producto/servicio?
4- ¿A nivel interno, cuáles son los valores que hacen especial y distinguen a tu organización y que no querés que cambien?
5- ¿Cómo es percibida tu organización en la actualidad (por los clientes, pero también por los colaboradores y potenciales colaboradores?
6- ¿Por qué alguien elegiría ingresar o permanecer en tu organización?
Una vez que hayas respondido estas preguntas, el panorama se vuelve más claro. Tomada la decisión, debemos pasar al plano de la acción y ponernos en marcha… ¿Qué decisión vas a tomar hoy que ayude al crecimiento de tu organización?