¡Paren de trabajar!: Métodos indirectos para mejorar la calidad de las decisiones


¡Paren de trabajar!: Métodos indirectos para mejorar la calidad de las decisiones - Mauricio Cohen Salama

Uno de los aportes que a menudo hace un buen coach ejecutivo es proporcionar al cliente un punto de vis

Uno de los aportes que a menudo hace un buen coach ejecutivo es proporcionar al cliente un punto de vista novedoso para revisar la cuestión que le preocupa. Para el coach, que pasa buena parte de su tiempo procesando información de fuentes muy diversas, resulta relativamente fácil salirse del planteo propuesto por el cliente para indagar el asunto desde otra perspectiva e intentar de ese modo desbloquear la situación. En cambio el cliente, que suele estar inmerso en la lógica de su negocio o de su organización, tiende a repetir caminos conocidos que para el caso resultan infructuosos.

Entiéndase bien, no se trata de tener más capacidad o inteligencia. Por lo general, las personas con responsabilidades y poder de decisión conocen a fondo su sector y cuentan con recursos técnicos e intelectuales de primer orden. Sin embargo, esos recursos no alcanzan cuando las cosas no marchan como debieran. En esa instancia, el aporte de un buen coach proviene de la posibilidad de abordar el mismo problema con diferentes miradas, de contar con una caja de herramientas variada que le permite ampliar el panorama del cliente.

En ocasiones, me he preguntado cómo podrían las personas especializadas en un determinado sector de la producción industrial o de servicios contar con más recursos a la hora de enfrentar dificultades. La respuesta a este interrogante no puede estar en dedicarse aún más a lo que hacen porque lo habitual es que estos ejecutivos se entreguen en cuerpo y alma a sus labores. Como veremos, esta vez el camino consiste en limitar el tiempo que dedican al trabajo para tener la posibilidad de renovarse.

No extenuarse

En un post anterior señalábamos que la creencia de que el sacrificio personal es necesario para tener un alto desempeño es equivocada. En efecto, las personas que adhieren a ese postulado son vulnerables a la adicción al trabajo y suelen tener dificultades tanto para delegar como para promover el aprendizaje y el desarrollo de los integrantes de su equipo. Además, se trata de una actitud que no se puede sostener con el correr del tiempo, pues ocasiona un progresivo deterioro en funciones biológicas como la memoria y la capacidad de atención y concentración.

Para evitar ese desgaste, que puede incluso provocar un burnout, recomendábamos una serie de buenas prácticas, con el propósito de alcanzar un alto rendimiento en el mediano y largo plazo. Entre esas buenas prácticas, se encuentran dormir bien, seguir una dieta sana, hacer ejercicios de manera regular, lograr un adecuado balance entre la vida laboral y la social y familiar, y formar y dar autonomía a nuestros colaboradores.

No engancharse

La precaución de no extenuarse, si bien es siempre necesaria, a menudo no resulta suficiente. Sucede que muchas personas se cuidan para estar en forma, pero no logran despejar su mente de manera adecuada. Su cuerpo y su voluntad circulan por actividades sociales o familiares, de las que suelen participar con escasa energía y aire ausente, mientras sus preocupaciones están en otra parte. Siguen enganchados con la problemática laboral y no logran salir de un círculo vicioso de pensamiento en torno a ella.

Para despejar la mente es indispensable hacer meditaciones breves (su eficacia invariablemente sorprende a quien empieza a practicarlas). Transcribo la descripción de una técnica adecuada, tal como figura en mi libro Ser jefe/a en el siglo XXI:

“Consiste en estar atento al momento presente, sin dejar que el pasado o el futuro interfieran, y con una actitud de aceptación y ausencia de juicio. La práctica que recomiendo para aproximarse a ese estado es la de cerrar los ojos y contar lentamente hasta cinco mientras inhalamos, seguir hasta diez mientras exhalamos, y continuar contando hasta cien mientras inhalamos y exhalamos de cinco en cinco, sin saltear ningún número. En caso de que perdamos la cuenta, algo que suele suceder debido a las distracciones provocadas por pensamientos referidos al pasado o al futuro, volvemos a empezar desde uno hasta lograr llegar a cien sin interrupciones y tras haber realizado diez inhalaciones (de 1 a 5, de 11 a 15, de 21 a 25, etc.) y diez exhalaciones (de 6 a 10, de 16 a 20, de 25 a 30, etc.). Esta práctica de relajación ayuda, además, a dormir bien.”

Rehabilitar competencias

Alcanzado el objetivo de estar en buena forma y con la mente despejada, el complemento ideal proviene de la capacidad de tomar distancia del mundo del trabajo para participar con cierto compromiso de actividades en las que se pueda entrar en contacto con otros valores y paradigmas. Es igualmente útil si se trata de música, deporte, colaborar con un emprendimiento social o aprender un oficio que requiera habilidad manual. Por un lado, importa perder la condición de experto para recuperar la capacidad de observación desde el rol de aprendiz, y para desarrollar, en consecuencia, la habilidad de relacionar e indagar. Por otro, es enriquecedor tomar contacto con reglas y ambientes que desafían las pautas a menudo rígidas dentro de las cuales estamos habituados a manejarnos.

Para lograr ese distanciamiento beneficioso es necesario elegir un área que nos interese realmente y que nos dé la posibilidad de sumergirnos en un mundo diferente. Al hacerlo, no solo vamos a disfrutar de la nueva actividad. Además, vamos a rehabilitar competencias que, luego de una especialización y una inserción laboral exitosas, fuimos dejando de lado. En buena forma, con la mente despejada, y con el aporte obtenido al practicar una actividad diferente, estaremos en óptimas condiciones para afrontar desafíos laborales complicados y para mejorar la calidad de nuestras decisiones ante situaciones inéditas.


Referencias

Cathleen Clerkin, Marian Ruderman y Jennifer Deal, "Want more productive workers? Get them to stop working!", training, 21/12/2017, disponible en https://trainingmag.com/want-more-productive-workers-get-them-stop-working (consulta 20/10/2018).

Chen Zhang, Christopher Myers y David Myers, "To Cope with Stress, Try Learning Something New", Harvard Business Review, 04/09/2018, disponible en https://hbr.org/2018/09/to-cope-with-stress-try-learning-something-new (consulta 20/10/2018).

Emilia Bunea, Svetlana Khapova y Evgenia Lysova, “Why CEOs Devote So Much Time to Their Hobbies?”, Harvard Business Review, 08/10/2018, disponible en https://hbr.org/2018/10/why-ceos-devote-so-much-time-to-their-hobbies?utm_medium=email&utm_source=newsletter_daily&utm_campaign=dailyalert_not_activesubs&referral=00563&deliveryName=DM15990 (consulta 20/10/2018).


Mauricio Cohen Salama

Mauricio es Coach Ejecutivo y consultor en Desarrollo Organizacional. Publica regularmente en el blog mauriciocohensalama.com. Es autor del libro Ser jefe/a en el siglo XXI: Conocimientos clave para tomar decisiones y mejorar el desempeño de tu equipo de trabajo, que se puede descargar gratis desde este link.

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