Síndrome del impostor: Cuando te aflige el temor de no saber o no poder


Síndrome del impostor: Cuando te aflige el temor de no saber o no poder - Mauricio Cohen Salama

Hace muchos años me dediqué por un tiempo a la comunicación institucional y a la publicidad, al principio en sociedad con expertos en la materia y luego encabezando mi propio estudio. Poco tiempo después de iniciar la actividad de manera independiente hice un par de trabajos destacados, que tuvieron como consecuencia una recomendación para competir con un profesional reconocido, que me aventajaba en prestigio y experiencia, para tratar de ganar un encargo lucrativo e importante. Frente a una situación que evalué como desigual, me propuse utilizar la instancia como un entrenamiento y abordé la presentación del proyecto con la tranquilidad de alguien que se sabe perdedor de antemano. Para mi sorpresa, resulté elegido.

Si bien el trabajo a realizar estaba a mi alcance, desde el punto de vista emocional me sentía inseguro. No terminaba de comprender que yo había ganado la competencia en buena ley y que había superado a una persona que en mi fuero íntimo consideraba más capacitada para llevar a cabo la tarea. Perturbado por todo esto, compartí mis dudas con un colega bastante mayor que yo, que hizo las veces de coach circunstancial. La arenga de mi colega me ayudó a recuperar la confianza en mis capacidades y a valorizar los antecedentes que me avalaban. Con este envión anímico pude finalmente hacer un muy buen papel. No sabía, por entonces, que había padecido lo que hoy se conoce como “síndrome del impostor”.

Bienvenido al club

El síndrome del impostor fue identificado por primera vez en 1978 por las psicólogas estadounidenses Pauline Clance y Suzanne Imes. Consiste en percibir que los logros obtenidos son solo producto de la suerte o de una evaluación equivocada de quienes nos dieron su aprobación. Como consecuencia de esto, la persona que padece este síndrome siente que ocupa un lugar que no le corresponde, que está cometiendo algún tipo de fraude, y que en cualquier momento puede surgir un incidente que ponga en evidencia la situación.

Aunque al principio se creyó que este síndrome era más frecuente en mujeres que en hombres, estudios posteriores permitieron establecer que no se trata de una cuestión de género. En la actualidad, se considera que el síndrome del impostor es una reacción a una serie de circunstancias que pone a la persona en una posición de vulnerabilidad. En algunos casos excepcionales, personas muy exitosas padecen esta clase de inseguridad de manera crónica. Se estima, por otra parte, que un 70 % de quienes trabajan en organizaciones o como profesionales freelance pasa por esta experiencia en algún momento de su vida.

Controlar lo desconocido

Las circunstancias que suscitan el síndrome del impostor se dan cuando una persona asume nuevas responsabilidades y no sabe aún si será o no capaz de estar a la altura del desafío. Como suele suceder en estos casos, la persona en cuestión ha sido seleccionada en base a antecedentes que no son exactamente iguales a los requerimientos de la nueva posición. Además, a las competencias técnicas requeridas se agrega la dificultad de conducir o integrarse a un equipo de trabajo desconocido y a procedimientos cuya modalidad solo puede intuir.

Ante este panorama, hay varios rasgos de la personalidad que pueden favorecer la aparición del síndrome. Así, las personas perfeccionistas tienen mayor dificultad para adaptarse debido a que al principio carecen de los conocimientos necesarios para revisar cada detalle. También se encuentran en problemas quienes tienen reputación de expertos, ya que por el momento no pueden ejercer como tales. Otro tanto sucede con aquellos que están habituados a “dejar su marca” en el trabajo, pues en un comienzo se sienten desorientados. En general, podemos decir que cualquier pretensión excesiva de control ante una tarea desconocida pondrá a la persona en una posición vulnerable que puede afectar su seguridad y llevarla a sentirse como un fraude.

Fortalecer la confianza

La manera más eficaz de superar el síndrome del impostor es fortalecer la confianza. De ser posible, como en mi caso cuando me dedicaba a la comunicación institucional, una persona que respetamos puede actuar como coach y ayudarnos a superar el mal trance. Además, es muy útil incorporar puntos de vista y actitudes que nos permitan recuperar la confianza en nosotros mismos, ya que a menudo una evaluación equivocada de los estados emocionales que vamos atravesando acrecienta nuestra sensación de inseguridad.

Se trata, entonces, de fortalecer la confianza. Para ello, es conviene tener en cuenta lo siguiente:

  • Sentir cierto temor y nerviosismo es una reacción útil ante un nuevo desafío. Así se manifiesta la energía extra que tenemos para salir airosos, ya que ese estado aumenta nuestra capacidad de atención y concentración.
  • La adquisición de los conocimientos técnicos y de las competencias para desempeñar un nuevo rol es un proceso gradual. Hacer todas las preguntas necesarias para salir adelante es parte de este proceso.
  • La confianza en uno mismo no se expresa ni se muestra de una sola manera. Cada personalidad tiene su estilo particular de actuar y de conducirse. Respetar el propio estilo es fundamental para conservar la autenticidad y la seguridad.
  • El compromiso con un alto desempeño no excluye cometer errores. Pretender una actuación perfecta es algo que no sirve ni a la persona ni a la organización, ya que ese objetivo lleva con frecuencia a adoptar una conducta extremadamente conservadora. Es imposible crecer y desarrollarse sin el aprendizaje proveniente de lo que salió mal.

Referencias

Andy Molinsky, “Everyone Suffers for Impostor Syndrome — Here's How to Handle It”, Harvard Business Review, 07/07/2016, disponible en https://hbr.org/2016/07/everyone-suffers-from-imposter-syndrome-heres-how-to-handle-it (consulta 06/10/2018).

Melody Wilding, “Five Types of Impostor Syndrome And How To Beat Them”, Fast Company, 18/05/2017, disponible en https://www.fastcompany.com/40421352/the-five-types-of-impostor-syndrome-and-how-to-beat-them (consulta 06/10/2018).

Meg Selig, “10 Myths About Confidence That Are Holding You Back”, Psychology Today, 22/08/2018, disponible en https://www.psychologytoday.com/us/blog/changepower/201808/10-myths-about-confidence-are-holding-you-back (consulta 06/10/2018).

Mauricio Cohen Salama

Mauricio es Coach Ejecutivo y consultor en Desarrollo Organizacional. Publica regularmente en el blog mauriciocohensalama.com. Es autor del libro Ser jefe/a en el siglo XXI: Conocimientos clave para tomar decisiones y mejorar el desempeño de tu equipo de trabajo, que se puede descargar gratis desde este link.

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