6 maneras de no escuchar lo que te dicen


6 maneras de no escuchar lo que te dicen - Brenda Gendin

Muchas veces estamos tan metidos en nosotros, en nuestra historia, que más que estar escuchando realmente al otro, estamos pensando en qué vamos a responder. Cuando escuchamos para ver en qué punto queremos tener razón más que ser efectivos, perdemos el foco de la conversación, nos volvemos inefectivos y dañamos los vínculos.

En este artículo encontrás 6 formas que te impiden escuchar activamente. Todos en algún momento las usamos, algunas más que otras. Fijate con cuál/cuáles te sentís más identificado y qué podés hacer para mejorar tu calidad en la escucha, especialmente si tenés un rol de liderazgo:

1. Aparentar que escuchás

Muchas veces hacemos comentarios o le damos señales al otro “aja” “claro” “si”,  para que crea que lo estamos escuchando pero realmente no es así. Estamos pensando en cualquier otra cosa menos en lo que nos está diciendo. Si detectas que  esto te sucede a menudo, enfocate nuevamente en la conversación. La otra persona te está compartiendo algo que es importante.

2. Interrumpir las ideas ajenas

Cortarle a la otra persona la mitad de la idea o de la frase, sólo porque creemos que lo tenemos para decir es más importante que lo que él o ella quiere decirnos, genera rispideces en la relaciones, especialmente si la conversación ya está cargada de emocionalidad. Es preferible dejarle al otro tiempo para que termine su idea y después dar la opinión propia. Si las interrupciones o los relatos interminables suelen ser frecuentes con esa persona, es recomendable poner un tiempo para exponer y otro tiempo para indagar y respetarlo.

3. Buscar la lógica propia en el otro

Querer entender y juzgarlo desde la propia lógica sin entender las emociones y los sentimientos, contribuye a las incomprensiones. Cada uno tiene la suya, el desafío está en poder entenderlo - lo que dice y por qué lo dice - desde el otro, y no desde uno.

4. Llevar la contra

Escuchar sólo lo mínimo para contradecirlo claramente no ayuda a que la conversación sea efectiva. Cuando buscamos las palabras del otro para usarlas en su contra y demostrarle que está equivocado sólo conseguimos enojar a quien tenemos enfrente y que cada vez sea más difícil lograr el objetivo.

5. Minimizar la experiencia del otro

Cuando buscamos apropiarnos de sus palabras para contar nuestra propia historia, dejamos de poner el foco en la escucha y la atención pasa a estar en nosotros mismos. Expresiones como “eso no es nada", "esto que te voy a contar es increíble", "no sabes lo que me pasó a mí” no contribuyen a generar vínculos de calidad sostenibles en el largo plazo.

6. Dar respuestas o soluciones que no te piden

Cuando una persona nos comparte algo, no necesariamente está esperando una respuesta o una solución. A veces, muchas veces, sólo quiere sentirse escuchada, poder expresar o compartir lo que le está pasando y/o como se siente. En ese caso, querer darle - o incluso peor,  imponerle -  recetas, soluciones rápidas, entorpece la capacidad de escucha porque no le permite al otro trasmitir lo que quiere; incluso puede ser que sienta despreciado por querer darle una solución inmediata en el momento inoportuno.

Brenda Gendin

Brenda es la CEO y fundadora de mibucle.com. Con  amplia experiencia en RRHH y Coaching en diversas Multinacionales, creó este portal con el objetivo de ayudar a las personas en el desarrollo de su carrera profesional.

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