Introducir el Design Thinking a una organización es un ejercicio de transformación cultural: Implica cambiar la perspectiva para encontrar nuevas soluciones, alternativas.
El rol del líder es ser el catalizador de esa transformación y tomar a la empresa misma como objeto de diseño.
Estos son los aspectos que debes tener en cuenta para introducir el Design Thinking en las organizaciones:
Tómate el tiempo para conocer a las personas de la organización, el nivel de apertura que puedan tener para recibir nuevas ideas y quién ejerce realmente el poder. Investiga cuánto están dispuestos a invertir y declarar valientemente que introducir el Design Thinking exitosamente involucra una significativa transformación cultural. Observa qué respuesta obtienes.
Para construir una cultura innovadora que se impregne y ser efectivo, un líder debe conseguir el aval de los personas clave en la organización. Idealmente será el CEO o la junta de directivos.
Piensa a la organización como una serie de sistemas interrelacionados e identifica en dónde intervenir para alcanzar un mayor impacto cultural.
Crea un ambiente organizacional que maximice las oportunidades para las interacciones humanas, la comunicación y la conexión. Rompe con las estructuras formales que siguen manteniendo separadas a las personas.
Las nuevas ideas y procesos pueden atrofiarse rápidamente salvo que se haga un esfuerzo para garantizar su longevidad.
Esto puede generar abrir nuevas e inesperadas oportunidades y terminar con el cinismo de los que habían dejado de creer que se podía lograr algo mejor.
Como líder, promueve un ambiente colaborativo. Evita que se responsabilice al proceso de transformación por resultados no satisfactorios por falta de colaboración mientras se lleva adelante el cambio.
Referencias
Julian Jenkins, “Creating the right environment for design".