¿Cuál es tu propósito laboral?


¿Cuál es tu propósito laboral? - Mara Calzato

Hace unos días la palabra propósito gira en mis pensamientos. Y me permito preguntarles ¿tenemos claro cuál es nuestro propósito en el trabajo? ¿Qué hacemos y para qué? ¿Lo único que importa es el resultado económico?¿Cuáles son las variables que están en juego? ¿Cuáles son las que importan en mi propio juego?

En diciembre presencié una charla en UCEMA sobre el compromiso de las personas como impulsor de los resultados del negocio. El disertante, Fernando Troilo, presentó los resultados del Estudio Global Tendencias de Engagement 2017 de Aon Hewitt y relacionó el impacto del nivel de compromiso con el resultado en los negocios: empleados felices, clientes felices

La investigación dio como resultado que en 2016 el 63% de más de 5 millones de empleados, relevados en más de 1.000 empresas de 164 países, están comprometidos con su trabajo.

Para este estudio el compromiso se mide básicamente en tres dimensiones: hablar, permanecer y contribuir. En la primera se hace foco en qué dice el empleado de la empresa - si la recomienda-; permanecer tiene que ver con su intención de dejar o no su puesto de trabajo y por último contribuir tiene que ver con el esfuerzo que hace ese empleado dentro de la organización. 

Comparados con datos del año anterior, los resultados se mantienen en un rango similar. Por lo cual, estamos frente a una meseta dentro de la evolución del nivel de compromiso. 

En la región Latinoamérica, midiendo las mismas variables, el nivel de compromiso fue del 75%, impactando para esta suba Colombia con un 82% y Brasil con 77%. Por su parte Argentina arrojó un nivel de compromiso del 60%, último en la tabla de los países de su región pero no muy lejos del número global. 

Entre los principales impulsores del compromiso a nivel global se destacan: remuneración y reconocimiento; propuesta de valor del empleado; alta gerencia; oportunidades de carrera e infraestructura disponible. 

Los actores que pueden hacer que el compromiso funcione o se manifieste son básicamente la alta dirección, el área de RRHH, el líder directo y el mismo colaborador

Me pregunto si como colaboradores somos lo suficientemente proactivos a la hora de desarrollar nuestro compromiso. En tanto hay temas que nos exceden, lo que sí podemos controlar es nuestro propio lugar. Entonces preguntémonos si lo que hacemos tiene todo nuestro potencial. ¿Estamos haciendo el esfuerzo de dar lo mejor de nosotros mismos? Y si nos damos cuenta que no es la organización en la que queremos estar, ¿estamos buscando otras alternativas?

Muchas veces para encontrar el lugar adecuado para cada uno hay que moverse o mover algo internamente para activarnos. Dicen que si queremos resultados diferentes tenemos que hacer cosas distintas. Si no encontramos la motivación en la alta dirección o en nuestro jefe podemos buscarla en pares o en otros referentes ya sea dentro o fuera de la organización.

Si la motivación no llega de parte de la organización, motivemonos nosotros mismos. A veces subir un escalón no tiene que ver solamente con los resultados económicos sino con qué le estamos dejando a esa organización, cuál es nuestro legado y qué repercusión tiene en nosotros mismos. ¿Me reconforta? ¿Me da orgullo?  

El 2018 nos espera con un sinfín de oportunidades que hay que salir a buscar. ¿Qué estás esperando?


Mara Calzato

Magíster en Comunicación de las organizaciones de la Universidad Austral, licenciada en Comunicación Social de la UNLaM, periodista y una apasionada por comprender y redescubrir permanentemente la comunicación organizacional. Trabajó en medios de comunicación, gestionó la comunicación de empresas privadas, pymes y multinacionales, fundaciones y organismos del Estado. También dictó clases en Universidades. Conocé más sobre Mara en maracalzato.com y escriboentunombre.com

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