Choque de estrellas: Por qué se producen y cómo evitarlos


Choque de estrellas: Por qué se producen y cómo evitarlos - Mauricio Cohen Salama

El mes pasado las secciones de los diarios dedicadas al deporte y las revistas especializadas en la materia informaron sobre el conflicto entre el uruguayo Edinson Cavani y el brasileño Neymar Jr., ambos integrantes del equipo francés de fútbol Paris Saint-Germain (PSG). El enfrentamiento salió a la luz durante el partido que el PSG disputó el 17 de setiembre como local ante el Olympique Lyonnais, cuando ambos futbolistas litigaron en el campo de juego por la ejecución primero de un tiro libre y luego de un penal. Terminado el partido, hubo también una discusión subida de tono en el vestuario.

Si bien al principio se trató de explicar el incidente como un enfrentamiento de egos, más tarde surgieron algunos datos que indican que el conflicto tiene además otras causas. Por un lado, trascendió que el contrato de Cavani contiene una cláusula que estipula un premio de un millón de euros en caso de que el jugador se consagre como goleador del torneo, algo que ya logró en 2016.

Otro elemento destacado fueron las declaraciones del director técnico del PSG, el español Unai Emery. El técnico reconoció que no había hablado previamente con el plantel acerca de quién tendría la responsabilidad de ejecutar tiros libres ventajosos y penales, y señaló además que dejaría que los jugadores involucrados resolvieran el asunto. En opinión de Emery, solo sería necesaria su intervención en caso de que Cavani y Neymar no lograran ponerse de acuerdo.

Incentivos que dañan

Más allá de cómo se resuelva el caso surgido en el PSG, del que no podemos hacer una evaluación completa con la información disponible, los datos difundidos por la prensa nos llevan a señalar dos aspectos vinculados con el funcionamiento de los equipos de trabajo que probablemente han sido mal evaluados por los responsables del club de fútbol francés y que a menudo generan dificultades en toda clase de organizaciones.

El primer aspecto está vinculado con la elaboración de la estructura de incentivos, para la cual se suele considerar, de manera apresurada, que toda bonificación que premie un desempeño destacado tendrá efectos positivos para la organización. Tal como muestra el ejemplo de Cavani y Neymar, esto no siempre es así, ya que los incentivos individuales pueden entrar en conflicto con los intereses del conjunto y provocar distorsiones y disputas innecesarias.

Conscientes de esta limitación, los psicólogos estadounidenses Jay Van Bavel y Dominic Packer advierten que la mayoría de los incentivos fijados por las empresas son individuales y sostienen que estos constituyen, en buena parte de los casos, un impedimento para que las personas se identifiquen con los objetivos del grupo. Por eso, Van Bavel y Packer proponen un balance entre incentivos individuales y colectivos, que tenga en cuenta el desempeño de cada integrante del equipo como medio para alcanzar el logro del conjunto.

Liderazgo “laissez-faire”

El segundo aspecto a destacar a partir del conflicto surgido en el PSG es que la actitud del técnico Unai Emery se inscribe en un estilo de conducción que ha sido denominado liderazgo “laissez-faire”, esto es, un liderazgo que se niega a dar indicaciones precisas y que “deja hacer” a los integrantes del equipo con la esperanza de que todo se resuelva sin su intervención. Luego del incidente entre Cavani y Neymar, esta modalidad fue criticada por Zinedine Zidane, director técnico del Real Madrid, quien señaló que en su equipo se sabe de antemano quién pateará los córners y los penales.

El liderazgo “laissez-faire” es considerado por los especialistas como el menos productivo de los estilos de dirección, dado que su falta de guía suele dar lugar a la dispersión de los esfuerzos y a la proliferación de los conflictos. Se trata de un estilo de liderazgo solo recomendable en situaciones excepcionales, en las cuales un equipo creativo con una gran cohesión y roles claramente diferenciados necesita independencia para indagar en las posibles soluciones a un problema complejo. Como resulta fácil advertir, estas condiciones no se cumplen en un equipo de fútbol profesional. En este último caso, el liderazgo “laissez-faire” termina siendo equivalente a actuar como colaborador o asistente del líder elegido como sustituto entre los jugadores.

¿Y el enfrentamiento de egos?

Luego de analizar las circunstancias que rodearon la disputa entre Cavani y Neymar, el enfrentamiento de egos parece lo menos relevante. Quizá las abultadas sumas de dinero que perciben estos jugadores por su trabajo y su trascendencia internacional como figuras deportivas lleve a suponer que en esas circunstancias cualquier ser humano puede transformarse en un ególatra empedernido y quisquilloso. Sin embargo, jugadores de similar relevancia que integran equipos bien conducidos y organizados suelen mostrar otro tipo de comportamiento.

En realidad, todo equipo que sea capaz de producir un trabajo de gran calidad contará casi siempre con personalidades fuertes, que antes o después tendrán desacuerdos. El modo de evitar que estas diferencias se transformen en enfrentamientos graves y terminen dañando el desempeño del equipo es cuidar, por medio de una adecuada estructura de incentivos, que los intereses individuales estén en armonía con los objetivos del conjunto.

Además, es necesario crear una instancia en la cual las opiniones se puedan debatir en un contexto de seguridad psicológica y colaboración, bajo la orientación de la persona elegida para dirigir el equipo. En ese ámbito, quien conduce deberá superar las disputas que resultan nocivas para los intereses del conjunto y construir todos los acuerdos necesarios para un buen funcionamiento. Esto último es, por cierto, más fácil de decir que de hacer, pero se trata de una competencia fundamental para ejercer un liderazgo efectivo en un equipo integrado por talentos excepcionales.

Referencias

“Cavani-Neymar: un clash en mondovision”, L'Equipe, 20/09/2017, disponible en https://www.lequipe.fr/Football/Actualites/Cavani-neymar-un-clash-en-mondovision/835793 (consulta 06/10/2017).

Jay Van Bavel y Dominic Packer, “The Problem with Rewarding Individual Performers”, Harvard Business Review, 27/12/2016, disponible en https://hbr.org/2016/12/the-problem-with-rewarding-individual-performers?utm_campaign=HBR&utm_source=facebook&utm_medium=social (consulta 06/10/2017).

Kendra Cherry, "What Is Laissez-Faire Leadership?: The Pros and Cons of the Delegative Leadership Style", verywell, 16/08/2017, disponible en https://www.verywell.com/what-is-laissez-faire-leadership-2795316 (consulta 06/10/2017).

Mauricio Cohen Salama

Mauricio es Coach Ejecutivo y consultor en Desarrollo Organizacional. Publica regularmente en el blog mauriciocohensalama.com. Es autor del libro Ser jefe/a en el siglo XXI: Conocimientos clave para tomar decisiones y mejorar el desempeño de tu equipo de trabajo, que se puede descargar gratis desde este link.

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