¿Jefe o líder?: Comentario sobre un falso dilema


¿Jefe o líder?: Comentario sobre un falso dilema - Mauricio Cohen Salama

Luego de la publicación de mi ebook Ser jefe/a en el siglo XXI: Conocimientos clave para tomar decisiones y mejorar el desempeño de tu equipo de trabajo, decidí promover su descarga gratuita a través de algunos avisos en Facebook. La publicidad dio muy buenos resultados —hubo más de 1.200 descargas en Argentina, Chile, México, España y otros países—, y me permitió tomar contacto con algunas de las personas interesadas en estos temas.

Al realizar estas promociones, me llamó la atención que en más de una oportunidad un potencial lector me manifestaba su rechazo al título del libro, pues consideraba que el rol de jefe es de escaso interés en nuestro tiempo, que demanda en cambio el surgimiento de líderes. Este modo de ver las cosas está avalado por una amplia literatura en la cual los roles de jefe y de líder se consideran equivalentes, y en algunas simplificaciones que asocian la denominación “jefe” a un estilo de conducción vertical y anticuado, y la voz “líder” a una preferencia por la participación y la colaboración.

A cada uno lo suyo

En realidad, el rol de jefe se refiere a la persona que gestiona y tiene poder de decisión sobre las tareas que realiza un equipo, cualquiera sea su tamaño. Un jefe se ocupa de planificar y organizar el trabajo, y puede afrontar esta responsabilidad mediante un estilo basado en la intimidación, en el empoderamiento —con mejores resultados—, o en alguna otra variante. Un líder, en cambio, es aquel que marca el rumbo a seguir a partir de la adecuada percepción de las circunstancias actuales, incluidas las opiniones de sus potenciales seguidores, y a través de una síntesis y una visión que serán legitimada o no a través del consenso. Tal como señala el escritor inglés Simon Sinek, no seguimos a los líderes por ellos sino por nosotros mismos.

Teniendo en cuenta estas definiciones, advertimos que hay jefes que no son líderes y que no necesitan serlo —por ejemplo, los mandos medios de una organización— y que hay personas que lideran de un modo informal, sin tener la responsabilidad de dirigir a un equipo, o que influyen con sus ideas y propuestas en grandes masas con las cuales no tienen contacto directo, como sucede, entre otros, con algunos líderes de opinión. También podemos encontrar algunos casos de dirigentes que son al mismo tiempo jefes y líderes. En resumidas cuentas: hay jefes que no lideran y no por eso fallan como jefes; líderes que no gestionan, sin que esto les impida liderar; y casos en los cuales el jefe y el líder son la misma persona.

El liderazgo como decisión colectiva

Cuando intentamos comprender el liderazgo, es inevitable que nos detengamos en ejemplos relevantes. Atrapan nuestra atención innovadores como Steve Jobs, que una y otra vez marcó el camino para masificar los adelantos tecnológicos, o luchadores como Nelson Mandela, que promovió y logró acuerdos para terminar con el racismo en Sudáfrica, o heroínas como Malala Yousafzai, que enfrentó a los talibanes para reclamar el derecho a estudiar de todas las mujeres. Son todos casos de personas que se animaron a cuestionar el statu quo y tuvieron el talento y el coraje para proponer cambios que lograron un apoyo multitudinario.

Hazañas como estas justifican que se estudien en profundidad sus métodos, y que susciten admiración en la prensa y entre los especialistas. Sin embargo, cuando reflexionamos sobre las condiciones que necesita un líder para ser reconocido como tal, advertimos que se trata de una situación en la cual es tan necesaria la propuesta esclarecedora como la aceptación por parte de los seguidores. Así considerado, el liderazgo es un vínculo que requiere la conjunción de la persona justa con el momento justo, y no solo del empeño y la dedicación del aspirante a líder.

El jefe reivindicado

La buena reputación de la cual gozan los líderes ha llevado a muchas personas a idealizar el rol, sin prestar la debida atención al aspecto más volátil que tiene el ejercicio del liderazgo, el cual, como decía, requiere de un consenso y de una oportunidad que no siempre están disponibles. Esto por supuesto no impide que tratemos de desarrollar nuestra propia visión y que hagamos nuestra apuesta personal acerca de lo que vendrá.

Establecidas nuestras metas a mediano y largo plazo en el terreno que sea, es conveniente reconocer lo antes posible si hay otra u otras personas que están llevando con cierto éxito ese mismo cometido y considerar la posibilidad de sumar nuestro esfuerzo, evitando así caer en una estéril disputa de egos o en la torpeza de comenzar desde cero algo que ya está en marcha por otro lado. Después de todo, siempre es más productivo aumentar las probabilidades de alcanzar un logro determinado que perder tiempo y energía en definir la identidad de la persona que encabeza la propuesta.

Para llevar adelante un proyecto, tan importantes como los líderes son los jefes, que tienen a su cargo la responsabilidad de fijar metas realistas y alcanzables, de acotar riesgos, de ampliar las redes en las cuales se apoya el trabajo, y de gestionar y promover los talentos disponibles. Marcar el rumbo e inspirar al conjunto es indispensable para lograr el más alto desempeño, pero de poco sirven los ideales sin el esfuerzo sensato y ordenador de quienes son capaces de afrontar el día a día con el temple y las competencias necesarias para lograr que esas aspiraciones se hagan realidad.

Referencias

John P. Kotter, “What Leaders Really Do”, Harvard Business Review, Vol. 68, N° 3, Mayo-Junio 1990, pp. 103-111.

Simon Sinek, “Cómo los grandes líderes inspiran acción” [Video], TEDxPuget Sound, Setiembre 2009, disponible en https://www.ted.com/talks/simon_sinek_how_great_leaders_inspire_action?language=es (consulta 25/08/2017).

 Eugenio Marchiori y Andrés Hatum, “¡Basta de líderes! Llegó la hora de reivindicar el papel de los managers”, La Nación, 03/05/2017, disponible en http://www.lanacion.com.ar/2019783-basta-de-lideres-llego-la-hora-de-reivindicar-el-papel-de-los-managers

Mauricio Cohen Salama

Mauricio es Coach Ejecutivo y consultor en Desarrollo Organizacional. Publica regularmente en el blog mauriciocohensalama.com. Es autor del libro Ser jefe/a en el siglo XXI: Conocimientos clave para tomar decisiones y mejorar el desempeño de tu equipo de trabajo, que se puede descargar gratis desde este link.

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