Cómo ser resilientes en la búsqueda laboral


Cómo ser resilientes en la búsqueda laboral - Mariana Nunes

Este es un camino que hemos transitado todos y que supone momentos de mucha ansiedad asociada a cuál será el resultado, si cumpliremos con los requerimientos del cargo y si podremos tener ventaja sobre los demás candidatos. Mantener nuestro equilibrio emocional  es vital para sacar el máximo provecho de la experiencia, no solo logrando la inserción laboral, sino tomando todo el aprendizaje que implica el asunto.

La resiliencia es la capacidad humana de sobreponerse a las dificultades. Algunas personas tienen más o menos resiliencia que otras, pero lo cierto es que todos tenemos la capacidad de desarrollarla y de mejorar así nuestro transito por procesos naturales e ineludibles. Las personas resilientes logran aprender de sus errores, generar crecimiento y recuperarse más rápido,  además de superar la tristeza y gerenciar mejor los estados de ánimo negativos, la presión, y las reacciones derivadas de sus emociones. Logran ver los acontecimientos con sentido del humor y tranquilidad, para aún en momentos difíciles, hacer uso correcto de sus habilidades y obtener mejores resultados.

Estos son los puntos que te ayudaran a ser resiliente en tu búsqueda laboral.

1. Define tus ¿Para qué?

Aparte de lo económico, cuáles son las cosas que te motivan a ser mejor, los objetivos que esperas conseguir de tu trabajo soñado. Responde a esta pregunta hurgando en lo profundo de ti mismo y atreviéndote a mirar más allá de lo aparente. Una vez que descubras estos para qué, será más fácil direccionar tus esfuerzos. Si uno de ellos es, por ejemplo, “contribuir a la lucha por el respeto a los animales” trabajar en una compañía que comercializa embutidos no te hará precisamente feliz. Se realista con las expectativas de lo que quieres lograr.

2. Identifica tus emociones y sentimientos

¿Qué conversaciones aparecen en tu mente antes, durante y después de una entrevista? Define las sensaciones que experimenta tu cuerpo y las emociones a las que se asocian en ti. ¿para qué te están sirviendo tus estados de ánimo?. Saber lo que ocurre a lo interno te permitirá entenderte mejor y dimensionar coherentemente el afuera. Hazte preguntas abiertas y permite dar vueltas en tus respuestas, ¿cuáles son tus miedos? ¿a qué experiencias pasadas están ligados? ¿cuáles son los escenarios? ¿cómo será tu realidad cuando logres el trabajo que esperas?.

3. Date tiempo

Las organizaciones tienen procedimientos preestablecidos de búsqueda de personal, estos suelen ser, según la empresa, más o menos largos y compuestos de pruebas y entrevistas a varios niveles; por esta razón ejercita tu paciencia y evita sacar demasiadas conclusiones que solo servirán para sumar angustia. Para manejar mejor la ansiedad y ayudarte a definir tus expectativas es importante que no te quedes con dudas, pregunta al seleccionador los detalles del proceso en el que estas participando, el puesto para el que estás siendo evaluado, los niveles de los que se compone la búsqueda y el tiempo estima de decisión.

4. Enfócate en el camino

Posiblemente, a menos que tengas la suerte de coincidir a la primera con el trabajo justo para ti, participaras en varios procesos. Míralo como lo que es, una exploración. Lo ideal es que tus expectativas y las de la empresa se complementen lo más posible, para así, tener una experiencia laboral más nutritiva. Imagina que sales a la calle y te casas con la primera persona que encuentras… Lo mismo ocurre con tu trabajo soñado, participarás en algunas búsquedas antes de encontrar esa simbiosis entre lo que ofreces y lo que ese puesto te ofrece a ti.

5. Identifica tus habilidades

Ya la empresa tiene tu CV, pero ¿cuáles son tus potencialidades? ¿qué es lo que te hace diferente y valioso? Conócete, ocuparte de ti mismo te dará seguridad y eso puede hacer la diferencia. Incluso antes de aplicar a cualquier puesto y como una forma efectiva de fomentar tu autoestima, debes saber cuáles son las cosas que haces bien y cuáles son tus debilidades, para poder enfocarte en potenciar las primeras y trabajar en las segundas.

6. Desarrolla mecanismos para reponerte

Sigue educando tu capacidad de seguir aun cuando no te hayan llamado de ese puesto maravilloso que esperabas. Primero practica hábitos saludables que sirvan como formas para canalizar tus emociones, haz ejercicios, ten un hobbie que te llene, crea una red de apoyo y confía en ella, trata de sentirte útil, ayuda a los demás e incluso si lo necesitas pide ayuda, esa es una característica de las personas emocionalmente fuertes. Mantén una actitud positiva, si estás haciendo tu parte, el resultado será sólo cuestión de tiempo.

Mariana Nunes

Mariana es Lic.en Relaciones Industriales y Master en Administración de Negocios con amplia experiencia en consultoría de Planificación Estratégica en las áreas de RRHH, Marketing y Finanzas. Coach ontológico profesional. Contacto mariananunes.coach@gmail.com

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